miércoles, 30 de septiembre de 2015

Adorar al verdadero Dios

El maestro preguntó al discípulo:
- ¿Por qué no adoras a los ídolos?

El discípulo respondió:
- Porque el fuego los quema.
- Entonces adora al fuego.
- En todo caso adoraría al agua, capaz de apagar al fuego.
- Adora entonces al agua.
- En todo caso adoraría las nubes, capaces de apagar el fuego.
- Adora las nubes.
- No, porque el viento es más fuerte que ellas.
- Entonces adora el viento que sopla.
- Si debiera adorar al viento, adoraría al hombre que tiene poder de soplar.
- Adora entonces al hombre.
- No, porque muere.
- Adora la muerte.
- Lo único digno de adorarse es el Dueño de la vida y de la muerte.

El maestro alabó la sabiduría del discípulo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario